Este miércoles, la presidenta de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, expresó su preocupación sobre la reciente votación en la Cámara de Diputados en torno a la reforma que establece la nacionalidad única como requisito para quienes deseen ocupar la Presidencia, una gubernatura o la Jefatura de Gobierno de la metrópoli. Esta legislación, que cuenta con 344 votos a favor y 116 en contra, podría transformar la forma en que se seleccionan a los líderes del país, generando una discusión sobre los derechos de los mexicanos con doble nacionalidad.
Sheinbaum cuestionó cómo es posible que algún legislador no apoye que la máxima representación del Estado mexicano sea únicamente para quienes tienen nacionalidad mexicana. Aclaró que la reforma no busca afectar a quienes poseen múltiples nacionalidades, sino especificar que aquellos que representan al país deben hacerlo en nombre de una sola nación. Subrayó que esta medida no interfiere con los derechos de los mexicanos que han emigrado y adquirido otra nacionalidad.
La presidenta también invitó a la reflexión sobre el sentido de lealtad y representación, planteando si es viable que una persona jure lealtad a más de un país al mismo tiempo. Ejemplificó con el caso de familias mexicanas en Estados Unidos, resaltando que los hijos de emigrantes pueden mantener tanto su nacionalidad mexicana como la del país en el que nacieron, sin que esto les impida aspirar a cargos de representación.
La reforma propone modificar los artículos 82, 116 y 122 de la Constitución, estableciendo que quienes busquen ser candidatos a estos altos puestos no puedan tener otra nacionalidad al momento de su registro. De acuerdo con esta propuesta, aquellos con nacionalidad adicional deberán renunciar a ella antes de postularse.
La discusión se trasladará ahora al Senado de la República, donde se continuará el proceso legislativo, en un contexto en el que muchos mexicanos en el exterior siguen atentos a cómo estas decisiones impactarán su representación y derechos.
