El cambio climático está provocando cambios drásticos en los patrones de precipitación en la península ibérica, donde AEMET reporta que las lluvias torrenciales han aumentado un 19% desde los años 60, mientras que la frecuencia de días con lluvia ha disminuido. Esto se traduce en veranos más secos y lluvias intensas que causan severos problemas en ríos y embalses. La situación se agrava al observar que algunos ríos de España y Portugal han llegado a multiplicar su caudal en hasta 38 veces en cuestión de meses.
La plataforma interactiva Mapped Earth ilustra visualmente el impacto de estas variaciones, permitiendo a los usuarios observar cómo el caudal de los ríos variará entre 2025 y 2026. Este proyecto, desarrollado por Aaron Becker, utiliza datos del Global Flood Awareness System, gestionado por el satélite Copernicus, que combina información meteorológica y modelización hidrológica.
Desde enero de 2025, están ocurriendo borrascas atlánticas más frecuentes, un fenómeno inusual que ha llevado a AEMET a catalogar estas precipitaciones como las más intensas desde la borrasca Gloria en 2020. Estas tormentas han resultado en inundaciones significativas en diversas regiones de España y Portugal.
En contraste, el verano de 2025 evidenció un descenso alarmante en el nivel de embalses, con solo un 59,3% de capacidad a principios de septiembre. La situación fue particularmente crítica en el sureste de la península, un área que ha enfrentado severas sequías.
Los recientes episodios de lluvias torrenciales están interconectados con el aumento de caudales en los ríos, aunque cada nueva borrasca llega a un suelo saturado, lo que impide que el agua se infiltre y provoca un aumento de la escorrentía. Esta combinación de factores geomorfológicos y climáticos crea un escenario propenso a crecidas rápidas y peligrosas.
Este fenómeno no parece ser un evento aislado, lo que implica que estos altibajos en los niveles de agua podrían ser más comunes en el futuro. Esto plantea la necesidad de una revisión exhaustiva de la gestión de embalses y de los sistemas de alerta ante desbordamientos repentinos.
