El Gobierno Municipal de Guanajuato ha puesto en marcha el análisis de la calidad del agua de la emblemática presa de la Olla, tras reportarse la muerte de peces en el área. Este fenómeno, que afecta no solo el entorno ecológico, sino también la experiencia de quienes visitan y disfrutan de este icónico espacio, genera preocupación entre residentes y comerciantes locales.
El 2 de septiembre, la Policía Ambiental actuó ante una alerta que indicaba la aparición de ocho peces muertos en una orilla de la presa. En conjunto con la Dirección de Medio Ambiente y los responsables del embarcadero, se llevó a cabo la recolección de los ejemplares fallecidos, según comunicados oficiales.
Sin embargo, un recorrido realizado el 3 de septiembre reveló una situación más grave. Se encontraron más de 20 peces flotando en las orillas de la presa, en avanzado estado de descomposición, particularmente en el área de la Atalaya, cerca de la Secretaría de Finanzas y la compuerta.
La administración municipal se comprometió a tomar muestras de agua para identificar las causas que han llevado a esta mortandad. Por su parte, la Procuraduría Ambiental y de Ordenamiento Territorial del Estado (PAOT) mencionó que la regulación del embalse es competencia de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), aunque se ofreció a revisar el caso para ofrecer una respuesta oficial.
Esta situación es un recordatorio de la fragilidad de nuestros ecosistemas y de la importancia de mantener la calidad del agua en espacios tan significativos para Guanajuato Capital.
