El CERN ha decidido migrar el control de sus aceleradores a Debian 13 para enfrentar un problema crítico de software. La incompatibilidad surgió al analizar que el 47% de sus 2,200 Front-End Computers, vitales para la operación de estas instalaciones, no cumplían con los requisitos de Red Hat Enterprise Linux 9. Estos equipos, que aún funcionan correctamente, utilizan procesadores que caen por debajo de la categoría necesaria para las actualizaciones de software, lo que compromete su integridad operativa y la conexión con 17,000 dispositivos vinculados a estos sistemas.
Dentro del análisis de riesgos realizado, se determinó que esta situación no era menor, ya que cerca del 64% de la infraestructura enfrentaría problemas de incompatibilidad en un futuro cercano. Esto obligó a CERN a considerar costos escalofriantes, que rondaban los 5,4 millones de francos suizos, para realizar una actualización de hardware que incluía rediseños y reorganización de sistemas. Ante esta realidad, la migración a Debian se presenta como una solución viable y menos costosa, así como una forma de alargar la vida útil del equipamiento existente.
Este cambio no se realizó de manera abrupta; el CERN ha mantenido históricamente un respaldo con Debian, lo cual facilitó la transición. La nueva versión de Debian, que contará con soporte hasta 2030, ya está en funcionamiento en decenas de máquinas y se espera que la migración se complete para finales de 2026. A pesar de esta apuesta por Debian, el CERN mantendrá Red Hat Enterprise Linux y AlmaLinux en su infraestructura de centros de datos y experimentos, optando así por un enfoque híbrido que garantiza la estabilidad operativa a largo plazo.
