El reciente nombramiento de Higinio Martínez como presidente de la Mesa Directiva del Senado ha desatado críticas dentro de la bancada de Morena, donde el senador Gerardo Fernández Noroña ha expresado su desacuerdo. En una carta pública, Fernández Noroña afirmó que esta elección responde a un pacto con la oposición, lo que podría debilitar la Cuarta Transformación, afectando no solo la política, sino también la vida cotidiana de los ciudadanos.
Fernández Noroña, quien se ausentó de la reunión plenaria donde se eligió a Martínez, sostuvo que el consenso utilizado como argumento no refleja la realidad, señalando que fue una decisión tomada sin la unanimidad que debería caracterizar a tales procesos. El senador recordó que un consenso verdadero implica un acuerdo por parte de todos los integrantes.
Durante su carta, Fernández Noroña mencionó que intentó buscar apoyo entre sus colegas, pero algunos ya tenían compromisos previos. Además, indicó que una elección más abierta podría haber permitido un debate sobre diferentes enfoques políticos en el contexto actual.
Señaló que la presidencia del Senado juega un papel crucial ante lo que considera una agresión de la ultraderecha a nivel global, la presión del gobierno de Estados Unidos y una ofensiva contra Morena. Para él, quien encabece el Senado debe ser un defensor firme del movimiento, rechazando lo que define como un acercamiento complaciente con opositores.
En su opinión, el elegir a una presidencia que actúe en complicidad con la oposición no es un camino favorable, y considera que debe dejarse constancia de las preocupaciones ante este giro en la política senatorial. Además, vinculó esta decisión con la importancia de cara a las elecciones intermedias de 2027, que renovarán varias posiciones clave a nivel estatal y federal.
Fernández Noroña también recordó que, aunque su anterior gestión al frente de la Mesa Directiva fue productiva, su presidencia terminó en un ambiente complicado tras una agresión sufrida por parte de legisladores de la oposición. A pesar de ello, defendió su actuación como sincera y con un enfoque de respeto y seriedad.
Con un tono reflexivo, también hizo un llamado a la unidad y a mantener una postura firme contra cualquier tipo de injerencismo o violencia hacia el gobierno y su movimiento. Subrayó que su ausencia en la plenaria era un acto de desacuerdo con el rumbo tomado, reafirmando su rechazo a formar parte de este nuevo acuerdo.
