La presidenta Claudia Sheinbaum ha reafirmado la postura del Gobierno de México en contra de los nuevos aranceles impuestos por Estados Unidos, señalando la importancia de fortalecer la integración económica en Norteamérica a través del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). Esta declaración surge en un contexto en el que una coalición de 25 estados de EE. UU. ha demandado al presidente Donald Trump por considerar que los aranceles, que oscilan entre el 10 y 12.5 por ciento en las importaciones, exceden sus facultades legales.
Los estados que han interpuesto la demanda solicitan al Tribunal de Comercio Internacional de Manhattan que elimine estas medidas, argumentando que no están en línea con la legislación estadounidense. Aunque durante su conferencia matutina Sheinbaum evitó abordar la especificidad del litigio o la política interna estadounidense, dejó claro que México no apoya los aranceles, destacando que existen mecanismos más adecuados para resolver las diferencias comerciales.
La mandataria enfatizó que la prioridad debe ser fortalecer a Norteamérica como un bloque económico cohesionado, que permita competir con otras regiones del mundo, rehusando la imposición de límites que fragmenten a los socios comerciales. Además, mostró su confianza en que las negociaciones son la mejor vía para abordar los conflictos, recordando que la decisión sobre los aranceles es exclusivamente del Gobierno de Estados Unidos, un tema que pertenece a su ámbito regulatorio, más allá del control de México.
