El delantero de la selección estadounidense Folarin Balogun podrá participar en el crucial partido de octavos de final del Mundial 2026 contra Bélgica, después de que la FIFA decidiera suspender la ejecución de su sanción por una expulsión en el encuentro anterior frente a Bosnia y Herzegovina. Balogun, de 25 años, se destacó al anotar su tercer gol del torneo en esa victoria de 2-0, pero fue expulsado tras un incidente revisado por el VAR, dejando a su equipo en desventaja numérica.
El entrenador de Estados Unidos, Mauricio Pochettino, cuestionó la decisión de la tarjeta roja, argumentando que la acción no justificaba tal sanción. La FIFA, al anunciar la medida, citó el artículo 27 de su Código Disciplinario, que le permite suspender total o parcialmente sanciones. Así, la suspensión queda en un período de prueba de un año, donde la ejecución se reactivaría solo si el jugador incurre en otra infracción similar.
El apoyo a Balogun también llegó desde el ámbito político, donde el Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, agradeció públicamente a la FIFA por revertir una sanción que consideró injusta. Según informes, Trump se comunicó directamente con Gianni Infantino, el presidente de la FIFA, para solicitar que se revisara la decisión que afectaba a uno de los principales goleadores de su selección, justo en un momento decisivo del campeonato.
Con esta decisión, Balogun podrá reincorporarse a su equipo para el enfrentamiento en Seattle, un partido que no solo es crucial para el futuro de Estados Unidos en el torneo, sino que también pone de relieve cómo las decisiones deportivas pueden tener ramificaciones en otros ámbitos, desde el público hasta el político, reflejando el poder y la influencia de los eventos deportivos en la sociedad.
