El Gobierno de la Ciudad de México ha decidido limitar la asistencia al evento programado para el próximo 5 de julio, donde la selección mexicana se enfrentará a Inglaterra. Tras el lamentable fallecimiento de cuatro personas en las celebraciones recientes, se permitirá el ingreso de solo 25 mil personas al área del Ángel de la Independencia, con el fin de garantizar la seguridad de asistentes y promover un ambiente controlado.
El secretario de Seguridad Ciudadana, Pablo Vázquez, ha indicado que se implementarán filtros de acceso reforzados. Una vez que se alcance el aforo máximo, que se estima en cuatro personas por metro cuadrado, se restringirá el ingreso al evento, orientando a las personas hacia otros puntos del Paseo de la Reforma. Esta medida busca evitar aglomeraciones y asegurar un ambiente más seguro para quienes deseen celebrar.
Clara Brugada Molina, jefa de Gobierno, ha afirmado que se establecerá un perímetro de seguridad alrededor del Ángel de la Independencia y controles de acceso en Paseo de la Reforma. Aseguró que, al inicio del partido, el acceso estará cerrado, priorizando así la seguridad de todos los asistentes.
Además, se intensificarán las medidas de seguridad para prohibir la entrada de bebidas alcohólicas, pirotecnia y cualquier objeto que represente un riesgo durante el evento. Se establecerán controles rigurosos para mantener el área libre de vendedores ambulantes y otros obstáculos, especialmente en las zonas clave de Sevilla a Niza y de Londres a Río Lerma.
Para facilitar la circulación en la zona de Reforma durante el evento, habrá cierres viales y se movilizarán 17 mil policías en toda la Ciudad de México, cuyo objetivo es asistir a la ciudadanía y prevenir delitos. Estas acciones reflejan el compromiso de las autoridades por ofrecer espacios seguros y organizados, permitiendo que los ciudadanos disfruten de la celebración futbolera con tranquilidad.
