Un equipo de arqueólogos liderado por el doctor Martin Furholt de la Universidad de Kiel ha realizado un descubrimiento inquietante en Vráble, Eslovaquia: una fosa con 78 cuerpos decapitados datados entre 5250 y 4950 a.C. Este hallazgo ofrece una nueva perspectiva sobre las prácticas de enterramiento de las primeras comunidades agrícolas europeas y plantea interrogantes sobre la vida social de los pueblos neolíticos.
Vráble, un pequeño pueblo con menos de 8,000 habitantes, ha sido un foco de atención arqueológica desde 2012, cuando se comenzó a explorar un asentamiento relacionado con la cultura cerámica lineal, conocida como Linearbandkeramik. Este complejo neolítico ha revelado numerosas estructuras y, recientemente, una serie de esqueletos sin cabeza. Durante las excavaciones de 2022, los investigadores encontraron 34 cuerpos apilados, y más excavaciones revelaron otros 44, todos menos uno decapitados.
Los análisis iniciales sugieren que los restos fueron enterrados poco después de morir, pero presentan marcas en las vértebras que se están estudiando para entender mejor las circunstancias de estas muertes. La antropóloga Katharina Fuchs ha indicado que las decapitaciones podrían haber sido parte de rituales sociales más complejos en lugar de un acto de violencia.
Estos descubrimientos en Vráble se suman a otros yacimientos de la cultura LBK, que han mostrado patrones similares de inhumación extraña, lo que plantea preguntas sobre los factores que llevaron al declive de estas primeras sociedades agrícolas en Europa central. La investigación está en curso, y los investigadores buscan más información para entender la naturaleza de estas antiguas prácticas funerarias y el contexto histórico que las rodea.
El equipo ha publicado sus hallazgos preliminares en ‘Proceedings of the Prehistoric Society’, y planean continuar explorando el yacimiento en busca de más pistas sobre cómo estas comunidades entendían la vida y la muerte.
