El Congreso de la Ciudad de México ha aprobado reformas a la Ley de Educación que buscan regular el uso de teléfonos celulares en escuelas públicas y privadas de nivel básico. Estas modificaciones se enfocan en promover un aprendizaje digital responsable y en disminuir distracciones durante las clases, un aspecto que afecta directamente el día a día de los estudiantes y docentes.
La nueva normativa, respaldada de manera unánime, establece que los alumnos no podrán utilizar sus teléfonos durante el horario escolar, excepto en actividades pedagógicas aprobadas, en situaciones de emergencia o con la autorización de los docentes. Es importante destacar que esta reforma no representa una prohibición absoluta, según explicó la diputada Claudia Montes de Oca, quien enfatizó que el enfoque no es punitivo.
El objetivo de estas reformas es también empoderar a la Secretaría de Educación, Ciencia, Tecnología e Innovación de la Ciudad de México para diseñar estrategias que fomenten un uso crítico de las tecnologías digitales en el ámbito educativo. Aunque la propuesta original, impulsada por la diputada del PAN Laura Álvarez Soto, contemplaba restricciones más severas, se ajustó para alinearse con los derechos constitucionales al acceso a la tecnología en la educación.
Durante el debate en el Congreso, varios legisladores señalaron que el uso excesivo de dispositivos móviles puede tener un impacto negativo en el aprendizaje, así como en la convivencia y salud mental de los niños y adolescentes. Estas reformas reflejan una preocupación creciente por crear un entorno escolar que favorezca la concentración y el aprendizaje efectivo.
