La reciente declaración del Grupo de Hermandad México-Cuba, compuesto por legisladores de Morena, ha generado un intenso debate político y diplomático en el país. Este grupo expresó su rechazo a las acusaciones del Departamento de Justicia de EE. UU. contra el ex presidente cubano Raúl Castro y otros funcionarios, lo que ha suscitado críticas y preocupaciones sobre las implicaciones para las relaciones internacionales y la soberanía de Cuba.
El 21 de mayo, la Embajada de Cuba en México compartió un mensaje en el que informaba sobre el pronunciamiento de los legisladores morenistas, quienes, en un documento fechado el 20 de mayo, manifestaron su rechazo a las imputaciones relacionadas con el derribo de dos avionetas estadounidenses en 1996. Los diputados argumentaron que estas acusaciones no contribuyen a la rendición de cuentas y representan una agresión a la soberanía de Cuba, reiterando que defender el espacio aéreo es un derecho fundamental.
En su posicionamiento, los legisladores señalaron que la acusación era parte de una historia de hostilidad hacia el país caribeño y criticaron el silencio sobre las acciones de la organización Hermanos al Rescate, vinculada a la CIA. Afirmaron que las amenazas contra figuras revolucionarias y la criminalización del gobierno cubano son parte de una campaña de hostigamiento.
Por su parte, el subsecretario de Estado de EE. UU., Christopher Landau, cuestionó el anonimato de los firmantes y criticó el apoyo a un régimen que no ha realizado elecciones libres en décadas. En sus comentarios, destacó la crisis económica en Cuba y la dificultad de la población, lo que ha despertado incomodidad entre los legisladores y el gobierno mexicano.
El portavoz de la bancada de Morena en la Cámara de Diputados, Arturo Ávila, se distanció del pronunciamiento y destacó que los posicionamientos oficiales deben seguir los mecanismos estipulados en sus reglamentos. Al respecto, enfatizó que las opiniones que surgen de grupos de amistad son mero ejercicio de libertad de expresión.
El embajador de Cuba en México, Eugenio Martínez Enríquez, defendió la validez del Grupo de Hermandad, señalando que su apoyo es una manifestación genuina de solidaridad hacia Cuba.
El contexto de esta controversia se enmarca en la reciente acusación del Departamento de Justicia de EE. UU. contra Raúl Castro por delitos graves relacionados con el derribo de las avionetas en 1996, un evento que marcó un punto álgido en las tensiones entre ambos países.
Esta situación sigue desarrollándose y plantea interrogantes sobre el futuro de las relaciones entre México y Cuba, así como sobre el papel de los legisladores mexicanos en la defensa de la soberanía de naciones extranjeras.
