Teherán quedó envuelta en una nube tóxica y con racionamiento de combustible, mientras en Líbano se contabilizan cientos de muertos y cientos de miles de desplazados, según las autoridades locales; los ataques han generado un impacto directo en la vida cotidiana de la población.
El Ejército israelí informó de nuevos bombardeos contra objetivos en Irán, entre ellos instalaciones vinculadas a la Fuerza Aérea de la Guardia Revolucionaria y depósitos de combustible en la capital, y señaló haber alcanzado centenares de blancos militares en el oeste y centro del país.
El ataque a depósitos en Teherán provocó al menos cuatro muertes, mezcla de lluvia y humo que envolvió la ciudad y la medida de limitar la venta de gasolina a 20 litros por persona al día, según los informes citados por las autoridades.
Dos ayatolás miembros de la Asamblea de Expertos declararon haber alcanzado consenso sobre el sucesor del líder supremo iraní, sin anunciar todavía el nombre de la persona designada, y destacaron la expectativa alrededor del proceso interno.
El Ejército israelí reiteró que atacará a quien resulte designado como nuevo líder supremo y a quienes intenten designar un sucesor, mientras que la Presidencia de Estados Unidos advirtió que el futuro líder no permanecerá mucho en el cargo si no cuenta con el visto bueno de su administración.
En Líbano, las autoridades registraron más de medio millón de desplazados a través de un proceso de inscripción digital, en medio de una campaña de bombardeos que ha dejado daños generalizados en infraestructuras y zonas residenciales.
Un bombardeo en la localidad sureña de Sir al Gharbiya derrumbó un edificio de tres plantas y causó la muerte de 19 personas, en su mayoría mujeres y niños; el ministerio de Salud libanés eleva la cifra total de fallecidos en el país a 394, incluidos 83 menores.
Tras una ofensiva en los suburbios de Beirut, un ataque alcanzó el hotel Ramada del paseo marítimo y causó al menos cuatro muertos y diez heridos; fuentes oficiales israelíes señalaron que entre los blancos alcanzados había comandantes vinculados a la Guardia Revolucionaria iraní.
Irán continuó sus operaciones en el golfo Pérsico, con impactos en bases estadounidenses en Kuwait y Baréin y el lanzamiento de proyectiles y drones contra Emiratos Árabes Unidos, muchos de los cuales fueron interceptados; la ofensiva ha afectado también a aeropuertos, puertos y hoteles civiles.
Las agencias que recogen cifras internacionales contabilizan al menos 14 muertos en los ataques en la región del golfo, mientras que las autoridades iraníes informan de más de mil trescientos civiles fallecidos en su territorio; Estados Unidos, por su parte, confirmó la muerte de un séptimo soldado estadounidense tras resultar herido en Arabia Saudita.
En Israel, una andanada de misiles lanzada desde Irán dejó al menos una persona gravemente herida en la región de Tel Aviv; las autoridades israelíes han informado de una cifra reducida de víctimas mortales en su territorio en comparación con los daños sufridos en los países vecinos.
Fuente: contactonoticias.com.mx
