Las declaraciones del presidente de Estados Unidos sobre una escalada en la guerra con Irán tienen repercusiones locales por el riesgo de aumento de la tensión regional y sus posibles efectos en la seguridad y la economía de la comunidad.
El presidente estadounidense declaró en una entrevista televisiva que «la gran ola» aún no ha llegado y que Estados Unidos desconoce quién será el nuevo líder de Irán tras el asesinato del líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei.
«Ni siquiera hemos empezado a golpearles con fuerza, la gran ola aún no ha llegado. La grande está por caer», afirmó, y añadió que no está claro quién está a cargo del país en estos momentos.
Funcionarios estadounidenses de alto rango se muestran escépticos acerca de que la operación militar contra la República Islámica conduzca a un cambio de régimen a corto plazo, según fuentes que han evaluado la situación.
Washington e Israel llevaron a cabo la operación «Furia Épica», que, según comunicaron las autoridades que la ejecutaron, tenía como objetivo matar al líder supremo y se realizó tras el vencimiento de un ultimátum impuesto en las negociaciones sobre el programa nuclear iraní.
La Media Luna Roja iraní elevó el número de muertos en Irán tras los ataques de Estados Unidos e Israel a 555 en dos días y medio de combates, cifra que refleja el alto costo humanitario y la incertidumbre sobre la evolución del conflicto.
Fuente: contactonoticias.com.mx
