El lanzamiento desde el puerto espacial de Kurú, en la Guayana Francesa, tuvo repercusión en la industria espacial europea y en varias empresas españolas que participaron en el proyecto, reforzando la capacidad regional para operar lanzadores propios.
La versión más potente del cohete Ariane 6, equipada con cuatro propulsores, despegó con 32 satélites de comunicaciones destinados a la constelación Leo de Amazon y los colocó en órbita terrestre baja.
Fue el sexto vuelo del Ariane 6 y la primera vez que se empleó la configuración de cuatro propulsores, que duplica el rendimiento respecto a la versión de dos propulsores según sus especificaciones técnicas.
La misión se desarrolló sin incidentes y la secuencia de separación de satélites se extendió durante la fase final del vuelo, efectuándose en varias tandas hasta la liberación del último aparato.
Los comentaristas de la Agencia Espacial Europea señalaron la potencia del despegue y la sensación de vibración en el entorno del puerto espacial, en una retransmisión que destacó el correcto desempeño del vehículo.
Amazon describe Leo como una constelación destinada a llevar internet de alta velocidad y asequible a zonas sin cobertura, y este lanzamiento constituye el primero de los 18 contratados con Ariane 6 y la primera misión de ese lanzador para un cliente comercial.
Hasta ahora Ariane 6 había volado en su configuración de dos propulsores desde su entrada en servicio, y la nueva variante, denominada Ariane 64, está pensada para cargas más pesadas o misiones de mayor alcance, con capacidades de decenas de toneladas según el tipo de órbita.
En esta ocasión se empleó además por primera vez la cofia larga del cohete, diseñada para permitir el transporte de cargas de gran altura, y la misión sirvió para validar el funcionamiento conjunto de los cuatro propulsores con la etapa principal en condiciones reales.
El desarrollo de Ariane 6 se realiza en colaboración con una red industrial de trece países europeos, con liderazgo del contratista principal ArianeGroup e implicación de empresas españolas como Airbus Defence and Space, Airbus Crisa, GTD, HV Sistemas, INVENTIA, Thales Alenia Space y Sener.
El vuelo afianza la recuperación de una capacidad europea de lanzamiento autónoma tras un periodo en el que no hubo cohetes propios operativos, y responsables de la industria han valorado la misión como un hito que prepara al Ariane 6 para afrontar misiones complejas.
Amazon Leo, antes conocido como Proyecto Kuiper, ya había enviado una primera remesa de satélites desde Estados Unidos y prevé una constelación de más de 3.000 unidades; con el lanzamiento actual, el total de satélites desplegados de la constelación asciende a más de dos centenares.
Fuente: contactonoticias.com.mx
