La posible operación estadounidense para abordar un petrolero ruso en el Atlántico tiene impacto directo sobre la seguridad marítima en la región del Atlántico Norte y las rutas próximas a Islandia, donde se localiza la embarcación, según fuentes citadas por medios internacionales. Washington prepara una intervención que combinaría fuerzas militares y de la Guardia Costera para detener el buque, que habría eludido un bloqueo cuando intentaba dirigirse a Venezuela.
El petrolero Marinera inició su travesía con el nombre Bela-1 bajo bandera de Guyana en Irán y, durante la persecución, pasó a navegar bajo pabellón ruso. El Departamento del Tesoro lo tiene sujeto a sanciones, y actualmente se encuentra en aguas remotas al sur de Islandia, según la información disponible.
Medios informaron que Rusia envió un submarino y otras unidades navales para escoltar al Marinera con el objetivo de llevarlo a un puerto ruso, en respuesta a la posibilidad de que Estados Unidos intente confiscar el buque. El Wall Street Journal y funcionarios estadounidenses añadieron que empresas vinculadas al petrolero tendrían lazos con Hizbulá, según esas fuentes.
La televisión estatal rusa RT difundió una imagen desde el puente del Marinera en la que se aprecia un buque atribuido a la Guardia Costera estadounidense siguiendo de cerca al petrolero. Por su parte, fuentes citadas por Fox News indicaron que el Pentágono vigila los movimientos del buque desde bases en Irlanda y Reino Unido y ha desplegado aviones de vigilancia marítima P-8 Poseidon ante un posible abordaje.
La situación eleva la tensión entre las fuerzas implicadas y mantiene activas las operaciones de seguimiento y escolta en el Atlántico Norte, mientras las autoridades y los medios continúan reportando los movimientos y las medidas adoptadas por Estados Unidos y Rusia.
Fuente: contactonoticias.com.mx
