La decisión del presidente de Estados Unidos de no conceder el indulto solicitado desde prisión por el rapero Sean «Diddy» Combs tiene repercusiones locales por el perfil público del condenado y por el precedente que implica en el uso del poder de clemencia presidencial.
El mandatario declaró en una entrevista que no otorgará el perdón solicitado ni a Combs ni a otras personas de alto perfil privadas de libertad, según sus propias declaraciones publicadas en medios.
Entre los nombres que mencionó como no beneficiarios del indulto figuran líderes y condenados de relevancia internacional, incluidos el expresidente venezolano Nicolás Maduro y el exagente Derek Chauvin, condenado por el asesinato de George Floyd.
El presidente ha empleado previamente la facultad de clemencia para liberar a figuras con implicaciones regionales, como el expresidente hondureño Juan Orlando Hernández, a quien el gobierno estadounidense ha vinculado con conspiraciones de narcotráfico de gran envergadura.
Combs, fundador de una discográfica de alto perfil, cumple una pena superior a cuatro años tras ser hallado culpable de dos cargos de transporte para ejercer la prostitución, aunque fue exonerado de los cargos más graves que enfrentaba, como tráfico sexual y crimen organizado.
La fiscalía le atribuyó haber obligado a sus entonces parejas a mantener encuentros prolongados con trabajadores sexuales masculinos, en ocasiones asociados al consumo de drogas como éxtasis o ketamina, según las acusaciones presentadas en el juicio.
La petición de indulto fue enviada por carta desde la prisión y, conforme a las declaraciones presidenciales, fue rechazada de manera explícita.
Fuente: contactonoticias.com.mx
