El gobierno de México adquiere relevancia en la declaración hecha por el presidente de Estados Unidos, quien afirmó que la mandataria mexicana dejó de enviar petróleo a Cuba tras recibir una solicitud suya. Esa versión, de ser cierta, implicaría un cambio en la política energética con impacto directo en relaciones regionales.
El presidente estadounidense dijo a periodistas a bordo del Air Force One que él pidió personalmente a la presidenta que no enviara más combustible a la isla y que ella accedió a su solicitud. La afirmación fue formulada en respuesta a preguntas sobre la situación en Cuba.
Según el mandatario, «ellos vivían del dinero y el petróleo de Venezuela, y nada de eso está llegando ahora», y añadió que habló con la presidenta Sheinbaum para pedir que no se enviara petróleo. También expresó su intención de negociar un acuerdo con Cuba y describió la situación en la isla como «muy mala».
Las declaraciones corresponden únicamente a la versión del presidente de Estados Unidos y, hasta el momento, no se ha presentado información pública que confirme la suspensión de envíos por parte de México. Tampoco se han difundido comunicados oficiales del gobierno mexicano ni de las autoridades cubanas que respalden la afirmación.
Se señala además que ambos mandatarios mantuvieron conversaciones telefónicas en enero, pero fuentes oficiales no han indicado que el tema de Cuba se haya tratado en esas llamadas. La ausencia de confirmación independiente deja la cuestión abierta a verificación posterior.
Fuente: contactonoticias.com.mx
