En Hong Kong, un tribunal impuso una pena de 20 años de prisión a Jimmy Lai, exmagnate de medios y destacado crítico de Beijing, en un caso tramitado bajo la ley de seguridad nacional aplicada por China que ha reducido la disidencia en la ciudad.
La jueza Esther Toh indicó que 18 de esos años deben cumplirse de forma consecutiva a una condena por fraude por la que recibió cinco años y nueve meses.
Lai, de 78 años, puede apelar la sentencia; dada su edad, la condena podría implicar que pase el resto de su vida en prisión.
Sus coacusados recibieron penas que oscilan entre seis años y tres meses y diez años.
Tres magistrados designados por el gobierno evitaron la imposición de la pena máxima de cadena perpetua por cargos de conspirar para coludirse con fuerzas extranjeras y por asociación delictuosa para publicar artículos sediciosos.
Fue declarado culpable con anterioridad.
Al salir de la sala, Lai se mostró serio; algunas personas en la galería pública lloraron y el cardenal Joseph Zen se sentó junto a la esposa del condenado.
El arresto y el juicio han suscitado inquietudes sobre la libertad de prensa en una ciudad que fue considerada un bastión de independencia mediática.
El gobierno afirma que el caso no se dirige contra la libertad de expresión y sostiene que los acusados emplearon el periodismo como pretexto para actos que perjudicaron a China y a Hong Kong.
Fuente: contactonoticias.com.mx
