El gobierno japonés negó tener planes para desplegar fuerzas en el estrecho de Ormuz, una decisión que podría afectar directamente la seguridad de sus buques y el suministro de petróleo del país. La primera ministra afirmó que no ha recibido una solicitud formal y que, por tanto, resulta difícil responder a supuestos sobre un envío militar.
Sanae Takaichi explicó en el Parlamento que el Ejecutivo estudia las medidas necesarias para proteger a los barcos japoneses y a sus tripulaciones dentro del marco legal vigente. Señaló que el gobierno analiza distintas opciones y mantiene comunicaciones con los países implicados.
Las declaraciones se producen antes del primer viaje previsto de la primera ministra a Estados Unidos, donde se reunirá con el presidente estadounidense, quien ha instado a varios países a enviar buques de guerra al estrecho tras el anuncio del nuevo líder supremo iraní de mantenerlo cerrado. El llamamiento del mandatario estadounidense en redes sociales pedía que «muchos países», entre ellos Japón, contribuyan a mantener el paso abierto y seguro.
El portavoz del Ejecutivo subrayó que no se ha tomado ninguna decisión sobre el envío de las Fuerzas de Autodefensa y que la postura oficial prioriza las gestiones diplomáticas y las medidas para garantizar un suministro estable de petróleo. Añadió que Tokio pretende coordinar sus respuestas con las naciones involucradas, incluido Estados Unidos, y evaluar la situación con cuidado.
Takaichi destacó la importancia del mantenimiento de la paz y la estabilidad en la región, así como la necesidad de garantizar la seguridad de la navegación en el estrecho y un suministro energético estable para Japón. En paralelo, el ministro de Defensa mantuvo una conversación con su homólogo estadounidense, en la que enfatizó la relevancia internacional y para Japón de preservar la paz en Oriente Medio.
Según el comunicado del Ministerio de Defensa, el representante de Estados Unidos reafirmó el compromiso de fortalecer las capacidades de disuasión y respuesta en el marco de la alianza con Tokio y aseguró que la situación reciente en la región no implica cambios en la postura de las fuerzas estadounidenses desplegadas en Japón, que mantienen un estado de máxima alerta.
Fuente: contactonoticias.com.mx
