En el estrecho de Ormuz, ruta por la que circula cerca del 20% del petróleo mundial, aumentó la tensión tras el envío por parte de Estados Unidos de un portaaviones adicional y el inicio de unas maniobras navales iraníes que afectan vías cruciales del comercio regional. Las maniobras, anunciadas por Irán, coinciden con gestiones diplomáticas y generan advertencias para la navegación comercial.
El ministro iraní de Asuntos Exteriores, Abbas Araghchi, se reunió con el director general del Organismo Internacional de Energía Atómica y mantuvo contactos diplomáticos previos a una nueva ronda de negociaciones con Estados Unidos sobre el programa nuclear de Teherán. Araghchi anunció en X que viajó con «ideas reales para lograr un acuerdo justo y equitativo» y afirmó que «no está sobre la mesa la sumisión ante las amenazas».
La Guardia Revolucionaria iraní inició ejercicios en las vías marítimas del estrecho de Ormuz, el golfo Pérsico y el golfo de Omán, y una consultora externa alertó a los marineros de la posible realización de fuego real en el carril norte del estrecho. Los comunicados oficiales describieron las maniobras como una prueba de las capacidades de inteligencia y operativas de Irán en la zona.
Se trata de la segunda advertencia de este tipo en pocas semanas y, en la anterior ocasión, el Mando Central estadounidense emitió una enérgica advertencia dirigida a Irán y a la Guardia Revolucionaria. Washington ha reconocido el derecho de Irán a operar en su espacio, a la vez que ha exigido que no se amenace ni interfiera con buques de guerra estadounidenses ni con embarcaciones comerciales en tránsito.
Las tensiones se agravaron antes con incidentes entre las marinas: un avión de combate estadounidense derribó un dron iraní que se aproximaba a un portaaviones, y el ejército estadounidense reportó hostigamiento a un buque mercante con pabellón y tripulación de Estados Unidos en tránsito por el estrecho. Estos episodios han marcado el contexto de las maniobras actuales.
En el plano nuclear, el gobierno estadounidense busca un acuerdo que limite el programa de Irán y garantice que no desarrolle armas nucleares, mientras que funcionarios iraníes han condicionado dar pasos a una flexibilización de las sanciones. El viceministro Majid Takht-Ravanchi declaró que la iniciativa está en manos de Estados Unidos y que, si observa sinceridad, Teherán podría avanzar hacia un acuerdo.
Fuente: contactonoticias.com.mx
