El cierre del estrecho de Ormuz por parte de Irán afecta directamente a los países ribereños y al comercio marítimo regional, así como al suministro energético global, según reportes de medios iraníes.
Un alto funcionario de la Guardia Revolucionaria declaró a medios estatales que el estrecho está cerrado y advirtió que las fuerzas iraníes dispararán contra cualquier buque que intente transitar la vía.
Se trata de la advertencia más explícita desde que las autoridades iraníes comunicaron a la navegación su decisión de bloquear la ruta de exportación, una medida que puede estrangular alrededor de una quinta parte del flujo mundial de petróleo.
El Gobierno iraní atribuye la medida a recientes ataques contra objetivos en su territorio y a declaraciones externas que, según sus autoridades, buscan desestabilizar al poder clerical.
En respuesta a esos episodios, Irán lanzó salvas de misiles contra países del golfo que albergan bases militares extranjeras y también contra otros Estados vecinos, según las mismas fuentes.
El estrecho de Ormuz es la vía de exportación petrolera más importante del mundo; aproximadamente el 20% del consumo diario mundial de crudo pasa por allí y el paso tiene unos 33 kilómetros de ancho en su punto más estrecho, por lo que los mercados temen perturbaciones en el suministro y una posible alza en los precios.
La medida se suma a las interrupciones que ya sufría el transporte marítimo por ataques con drones y misiles en rutas como el mar Rojo y el golfo de Adén, atribuidos a milicias alineadas con Irán desde el inicio del conflicto en Gaza.
Fuente: contactonoticias.com.mx
