Un avión cisterna estadounidense se estrelló en el oeste de Irak, un suceso que repercute en la seguridad y la actividad aérea de la región y ha generado nuevas tensiones locales. Autoridades y medios aliados ofrecen versiones contradictorias sobre las causas y el número de víctimas.
Irán afirmó que la aeronave fue alcanzada por un misil lanzado por «grupos de resistencia» iraquíes y que toda la tripulación murió, según la agencia Tasnim, vinculada a la Guardia Revolucionaria. Un portavoz del Comando Unificado de Operaciones Khatam al-Anbiya también declaró que el avión fue «alcanzado por un misil» mientras operaba en el oeste del país, según la agencia Fars.
La Guardia Revolucionaria difundió un comunicado en el que atribuye seis víctimas mortales, la tripulación completa, y afirma que el impacto se produjo mientras el cisterna abastecía a un avión de combate definido como «enemigo». Estas versiones no coinciden con la información ofrecida por las fuerzas estadounidenses.
El Comando Central del Ejército de Estados Unidos dijo que el aparato, identificado como un KC-135, se estrelló a causa de un accidente en espacio aéreo aliado y que no hubo indicios de que el siniestro fuera provocado por fuego hostil ni por fuego amigo. El Pentágono añadió que continúan las labores de rescate, sin ofrecer cifras precisas sobre el número de tripulantes.
Las declaraciones iraníes no precisaron el origen exacto del misil y no aportaron pruebas públicas. En los últimos meses, milicias vinculadas a Irán en Irak han sido blanco de ataques de origen desconocido en el marco de una escalada regional de tensiones.
Las Fuerzas de Movilización Popular, una coalición de decenas de milicias mayoritariamente chiíes formadas en 2014 para combatir al Estado Islámico, fueron integradas en 2016 en las fuerzas armadas iraquíes. Algunas de sus facciones han sido acusadas por Estados Unidos de atacar intereses estadounidenses y ciertas agrupaciones han sido designadas por Washington como organizaciones terroristas.
Fuente: contactonoticias.com.mx
