Un terremoto de magnitud 6.2 sacudió el oeste de Japón con epicentro en la prefectura de Shimane, sin que se haya activado la alerta por tsunami ni se hayan reportado daños materiales, informaron las autoridades locales. La sacudida tuvo repercusiones directas en la zona afectada y movilizó a los servicios de emergencia para evaluaciones.
La Agencia Meteorológica de Japón indicó que el hipocentro se localizó a unos 10 kilómetros de profundidad y que en algunas áreas se alcanzó el nivel cinco de la escala sísmica japonesa, que mide la agitación en superficie y los posibles daños. Ese nivel implica movimientos fuertes que pueden causar dificultades en infraestructuras y redes de servicio.
Se registraron varias réplicas en la misma región, la mayor de ellas de magnitud 5.1, según los registros oficiales. Las autoridades mantienen el monitoreo de la actividad sísmica mientras se completan las inspecciones en terreno.
Hasta ahora no se han confirmado víctimas ni daños graves, pero se registraron impactos en el transporte: JR West informó de retrasos en la ruta del tren bala entre Osaka y Fukuoka por un corte de electricidad, según medios locales. Las compañías y servicios públicos trabajan para restaurar la normalidad y evaluar posibles afectaciones adicionales.
La central nuclear de Shimane, situada a unos cuarenta kilómetros del epicentro, no presentó irregularidades, indicó la empresa responsable, que añadió que su unidad número dos continúa operativa. Tampoco se detectaron anomalías en la planta de Ikata, según la compañía eléctrica regional.
Japón, ubicado sobre el Anillo de Fuego, es una de las zonas sísmicas más activas del planeta, por lo que sus infraestructuras están diseñadas para soportar temblores frecuentes y las autoridades siguen protocolos establecidos ante este tipo de eventos.
Fuente: contactonoticias.com.mx
