En Morelia se celebró una audiencia de vinculación a proceso contra Alejandro Baruc y Alan Benjamín por hechos relacionados con la muerte de varias personas, hecho que tiene repercusiones locales en Uruapan y sus comunidades cercanas. Peritos del Ministerio Público presentaron en el acto las entrevistas realizadas a distintos testigos que refieren la participación de los imputados en los hechos.
Ante el juez se explicó a los señalados sus derechos y los fiscales formularon la imputación para darles a conocer las razones de su detención. Los peritos apuntaron que a los imputados se les acusa de secuestro agravado, daño al secuestrado, privación de la vida de manera dolosa y narcomenudeo, con el agravante de que una de las víctimas, Fernando Josué, tenía 16 años.
Según las versiones incorporadas, un testigo relató que un hombre identificado como Ramiro N fue subido por la fuerza a una camioneta blanca por dos sujetos armados —señalados como Alejandro y Alan— y trasladado a una comunidad de Uruapan. Más tarde, los peritos indicaron que ambos hombres habrían disparado contra Ramiro N y contra otra persona, identificada como Fernando N, provocando su muerte.
Los cuerpos habrían sido colocados en la camioneta y abandonados a la orilla de la carretera Uruapan–Paracho, en la zona de Carapan, según testimonios que señalan haber visto cómo se llevaron a las víctimas y luego las arrojaron en la vía. Otro testigo contó que observó descender de una camioneta blanca a dos hombres con pasamontañas y armas, quienes se dirigieron a Ramiro N y lo confrontaron.
Tres testigos que trabajan recolectando escombro en la zona declararon que, cuando realizaron sus labores nocturnas, arribaron una camioneta blanca y otra negra; vieron a los señalados y afirmaron que arrojaron dos cuerpos, uno dentro de una bolsa negra y otro en un contenedor. Dijeron reconocer a los presuntos responsables por imágenes difundidas en grupos locales de Tiamba, donde se les señalaba por presuntas extorsiones y amenazas.
La carpeta de investigación señala que las acciones se habrían llevado a cabo bajo órdenes de un presunto líder apodado «El Licenciado», quien, según la misma investigación, habría ordenado privar de la vida a Ramiro y a Josué tras la abatimiento de otra persona vinculada con los hechos. En la causa se menciona además que Ramiro dejó una misiva póstuma dirigida a su esposa y a su bebé de dos meses, en la que admitía trabajar para ese grupo y expresaba temor por su vida.
Sobre Fernando Josué, la investigación indica que estuvo junto al otro involucrado antes del homicidio del que fuera presidente municipal de Uruapan y que ambos se conocieron en un centro de rehabilitación, según las declaraciones recopiladas por los peritos. La audiencia continúa con la valoración de pruebas y la definición del proceso penal.
Fuente: contactonoticias.com.mx
