En México, la Unión Nacional de Trabajadores Agrícolas (UNTA) advirtió que la política agrícola vigente tiene efectos limitados en la productividad y el suministro de insumos, lo que mantiene la dependencia de importaciones de granos y fertilizantes. La organización evaluó el rumbo del sector bajo la administración actual y consideró que las medidas no han revertido problemas estructurales heredados.
El secretario general de la UNTA, Álvaro López Ríos, señaló que más del 70% del presupuesto de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) para 2026 se destina a asistencia social para pequeños productores, una orientación que, a su juicio, no impulsa suficientemente la producción. Según López Ríos, esa asignación contribuye a que la producción y la productividad en el campo se mantengan en niveles bajos.
La organización advirtió que la política aplicada mantiene abiertas las importaciones masivas de maíz, leche, azúcar, carne y otros alimentos, principalmente desde Estados Unidos. También sostuvo que la eliminación de esquemas como la agricultura por contrato y el ingreso objetivo redujo la rentabilidad del cultivo de granos en años previos.
La UNTA destacó que el país continúa dependiendo del exterior para abastecer insumos clave y señaló que México importa alrededor del 75% de los fertilizantes necesarios, lo que encarece los costos de producción. Datos de la Agencia Nacional de Aduanas de México citados por la organización indican que en 2025 se compraron 3.79 millones de toneladas de fertilizantes, con un aumento frente al año anterior y previsiones de crecimiento anual del mercado.
Respecto al maíz, la UNTA informó que en 2025 el país registró cerca de 25 millones de toneladas importadas, cifra considerada un récord por tercer año consecutivo, y que para 2026 se espera que las compras se mantengan elevadas por la expansión pecuaria y los bajos precios internacionales. La caída en la productividad de granos básicos fue atribuida a sequías, altos costos de insumos y políticas que no han revertido la tendencia.
Para corregir la situación, López Ríos propuso impulsar subsidios focalizados, adopción de tecnología y acceso a crédito para reducir la dependencia externa y la presión sobre los precios de los alimentos. Además, advirtió sobre irregularidades en la distribución de fertilizantes de programas públicos, con reportes de venta ilegal por parte de beneficiarios que afectarían la efectividad de los apoyos.
La UNTA insistió en que, sin ajustes en la política productiva, el país podría mantener su dependencia de importaciones y enfrentar presiones en los precios de los alimentos básicos. Por su parte, cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) citadas por la organización muestran un aumento anual en el costo de la canasta alimentaria en zonas rurales, lo que agrava la situación en regiones con mayor pobreza.
Fuente: contactonoticias.com.mx
