El Papa León XIV ha lanzado un llamado urgente a la humanidad al presentar su primera encíclica, donde advierte sobre los peligros de la inteligencia artificial, instando a “desarmarla”. En un documento titulado “Magnifica Humanitas”, el pontífice aborda no solo la tecnología emergente, sino también el doloroso legado de la esclavitud, pidiendo perdón en nombre de la Iglesia Católica por el sufrimiento infligido a lo largo de la historia.
El Papa subraya que, en medio de un avance tecnológico vertiginoso, es vital no perder de vista la dignidad humana. En su encíclica, relaciona la explotación que se podía observar en el comercio de esclavos con los riesgos actuales de las “nuevas esclavitudes digitales”, alertando sobre la normalización de prácticas que podrían deshumanizar a las personas en la producción y aplicación de tecnologías.
Durante la presentación en el Vaticano, donde el Papa se hizo acompañar por expertos como Christopher Olah, cofundador de la empresa de IA Anthropic, se discutieron las implicaciones de esta tecnología. Olah recordó que los problemas que plantea la IA trascienden el ámbito tecnológico y deben involucrar a toda la sociedad. El Papa también condenó el uso de la IA en conflictos armados, señalando que “ningún algoritmo puede hacer que la guerra sea moralmente aceptable”, advirtiendo sobre el riesgo de una carrera armamentística que restaría el control humano sobre decisiones cruciales.
La encíclica destaca que la manipulación de información a través de la tecnología puede socavar la integridad política, exponiendo a la ciudadanía a desinformación y perspectivas sesgadas. León XIV, en su reflexión, hace un llamado a los desarrolladores de IA a ser responsables en sus decisiones, ya que sus acciones pueden tener repercusiones significativas sobre la humanidad.
A lo largo de su documento, el Papa establece paralelismos históricos entre la necesidad de salvaguardas hoy en día y la falta de acción ante los abusos del pasado, sugiriendo que la ética debe guiar el avance de la inteligencia artificial. Al convocar una comisión para continuar este trabajo, queda la incertidumbre sobre la efectividad de estas medidas frente a un entorno tecnológico que evoluciona rápidamente. Con una referencia clara a su predecesor, el Papa Francisco, quien en 2015 había abordado la crisis climática en su encíclica “Laudato Si”, León XIV también se enfrenta a un reto similar: asegurar que las palabras y acciones sobre la inteligencia artificial no se queden en promesas vacías.
