La medida tendrá un efecto directo en comunidades vulnerables de la isla, ya que el gobierno canadiense entregará de forma inmediata ocho millones de dólares canadienses (unos 5,85 millones de dólares estadounidenses) para la compra de alimentos destinada a ampliar el acceso a la nutrición en Cuba.
Ottawa justificó la asistencia ante el empeoramiento de la crisis energética que atraviesa el país y señaló que la ayuda busca atender necesidades urgentes de la población afectada por cortes y limitaciones en el suministro.
Los fondos se canalizarán a través de socios con el Programa Mundial de Alimentos y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), escogidos por el gobierno canadiense para garantizar que la asistencia llegue directamente a la población.
El Ejecutivo canadiense declaró que mantiene un seguimiento constante de la situación en Cuba y trabaja con sus socios para evaluar y responder a necesidades cambiantes, en un enfoque limitado a la dimensión humanitaria.
La ministra de Exteriores explicó que la distribución de la ayuda forma parte de la política exterior de Canadá y que no ha habido tratos con Estados Unidos sobre cómo se entregará la asistencia, según sus declaraciones públicas.
Canadá es la principal fuente de turistas hacia la isla; aproximadamente 754.000 canadienses visitaron Cuba en 2025, una cifra que representa una caída del 12,4% respecto al año anterior según datos oficiales cubanos.
La reducción de viajes se ha acelerado desde restricciones en el suministro de combustible para la aviación vinculadas a un bloqueo energético, que obligaron a varias aerolíneas canadienses a suspender vuelos y han supuesto un impacto significativo en la economía turística cubana.
Fuente: contactonoticias.com.mx
