Teherán amaneció envuelta en una nube tóxica de lluvia mezclada con humo y restos de petróleo, una situación que obligó a las autoridades a recomendar a la población permanecer en sus hogares y que dejó al menos cuatro muertos en la capital y zonas cercanas.
La ciudad mostró negras nubes que llevaban agua impregnada de combustibles quemados, lo que dio la sensación de que la noche seguía sobre la urbe.
Breves precipitaciones provocaron charcos negros con restos de combustible en calles y plazas, y la Organización de Protección Ambiental de Irán advirtió sobre la toxicidad del ambiente y pidió evitar salir a la calle.
Las autoridades iraníes informaron que los daños se produjeron tras ataques contra cuatro instalaciones de almacenamiento de petróleo y un centro de transferencia de productos petrolíferos en las provincias de Teherán y Alborz, según confirmó Keramat Veis Karami, director ejecutivo de la Compañía Nacional Iraní de Distribución de Productos Petrolíferos.
Según esa fuente, las víctimas mortales fueron conductores de camiones cisterna vinculados a las instalaciones afectadas.
Karami afirmó que el país dispone de suficiente gasolina almacenada y pidió a la población no acudir en masa a las gasolineras, mientras que la Compañía Nacional Iraní de Refinación y Distribución indicó que Teherán y Alborz están recibiendo suministro desde otros puntos del país.
El Ejército israelí declaró haber atacado varios depósitos de combustible en Teherán que, según su versión, eran utilizados por las fuerzas armadas iraníes.
Los ataques en la capital se enmarcan en una escalada que ha continuado desde que Israel y Estados Unidos iniciaron operaciones, en la que, según informes, han muerto más de un millar de iraníes y han sido destruidos miles de edificios en todo el territorio.
Entre los objetivos alcanzados figuran oficinas vinculadas al fallecido líder supremo, Alí Jameneí, el edificio del Consejo de Seguridad Supremo y el palacio presidencial, y reportes indican que también se han visto afectados comisarías, bases y edificios civiles cercanos, como la plaza Nilufar, donde se señala la muerte de 20 personas; igualmente han sido golpeados al menos dos hospitales y se destruyó un campo de fútbol sala con capacidad para 12.000 personas.
Fuente: contactonoticias.com.mx
