La escasa presencia pública del presidente ruso tiene repercusiones locales: la ausencia de Vladimir Putin en actos relevantes ha generado debate dentro del país sobre el rumbo político y militar del gobierno, en un contexto en el que la actividad de su homólogo estadounidense atrae atención internacional.
Desde el inicio del año, Putin ha participado en apenas unos pocos actos de menor relevancia, una situación que algunos comentaristas interpretan como un retroceso de su protagonismo. Maxim Kats señaló la diferencia de visibilidad entre ambos líderes y afirmó que Trump acapara la atención mientras Putin permanece en un segundo plano.
La única aparición reseñable del mandatario fue la recepción al ministro de Exteriores de Cuba, durante la que criticó el embargo energético de Estados Unidos a la isla, subrayando la continuidad de la relación simbólica entre Moscú y La Habana.
El contexto internacional suma tensión: fuentes diplomáticas sitúan fricciones crecientes entre el Kremlin y la Casa Blanca por asuntos como Irán y Venezuela, además de incidentes relacionados con el apresamiento de petroleros rusos en aguas internacionales.
La denuncia de cinco países europeos que atribuyen el envenenamiento del opositor Alexéi Navalny a agentes del Estado contribuyó a agravar la presión sobre el Kremlin y a focalizar críticas en la figura del presidente.
En el frente militar, analistas y comentaristas señalan que los avances de las fuerzas rusas han sido limitados y recuerdan las cuantiosas pérdidas en ambos bandos; Kats apuntó que, según fuentes independientes, más de medio millón de soldados rusos y ucranianos han muerto en el conflicto.
La falta de resultados sobre el terreno y la percepción de que la mediación estadounidense no favorece los objetivos rusos explican, según observadores, el regreso de Vladímir Medinski como principal negociador, movimiento que fue interpretado por algunos como un gesto dirigido a Washington.
El Ministerio de Exteriores acusó a la administración estadounidense de incumplir acuerdos previos y advirtió sobre la necesidad de que cualquier mediador deje de suministrar material bélico a una de las partes, en palabras de la portavoz María Zajárova.
Mientras tanto, la relación con Estados Unidos muestra enfoques contradictorios: la prolongación de sanciones convive con informaciones sobre contactos comerciales y sobre posibles negociaciones entre ambos líderes, según reportes de prensa.
Diversos analistas y centros de estudio consideran que el Kremlin podría contemplar una nueva movilización para revertir la situación en Ucrania y en la esfera internacional, en caso de que no obtenga concesiones en su entorno estratégico.
Expertos militares sostienen que una eventual movilización sería distinta a la de etapas previas del conflicto y que Rusia dispone de un amplio contingente de reservistas; asimismo, fuentes citadas en el análisis advierten sobre medidas legales y de control informativo que podrían acompañar esa iniciativa para limitar el rechazo social.
Fuente: contactonoticias.com.mx
