Una tregua energética de una semana entre Rusia y Ucrania, impulsada por una petición de Estados Unidos, dejó sin ataques energéticos a Kyiv y alivió de forma provisional los cortes de luz y calefacción que afectan a millones de residentes ucranianos en plena ola de frío.
El Kremlin confirmó que la petición se hizo de forma directa para crear condiciones favorables a una nueva ronda de negociaciones trilaterales que se celebrará en Abu Dabi, y afirmó que Rusia se abstendría temporalmente de atacar instalaciones energéticas de la capital.
A pesar de la pausa en los bombardeos a infraestructuras, Moscú mantuvo su postura sobre la reivindicación del control del Donbás y de la central nuclear de Zaporiyia, la mayor de Europa, que permanece bajo control ruso desde hace más de dos años.
Las autoridades ucranianas, incluido el presidente, constataron la ausencia de ataques durante la noche y el Ministerio de Defensa ruso tampoco informó de bombardeos a instalaciones energéticas en su parte diaria, lo que permitió a Kiev anunciar que se sumaba a la tregua con la promesa de no atacar el sistema energético ruso si este se mantiene intacto.
El alivio es temporal en un contexto en el que desde finales del año pasado los atacantes han golpeado de forma persistente la infraestructura energética ucraniana, provocando cortes prolongados que agravan la situación humanitaria durante el invierno.
En el terreno político y territorial, ambos bandos reiteraron que no renunciarán a sus posiciones iniciales: Ucrania rechaza cualquier cesión de territorio, mientras Rusia exige la retirada ucraniana de áreas del este que considera parte del Donbás.
Kremlin y portavoz oficiales han puesto el acento en la línea de frente y en la necesidad de proteger lo que consideran su control sobre la central de Zaporiyia, y han planteado dudas sobre las intenciones de Kyiv respecto a esa instalación.
El Gobierno ucraniano propuso que la electricidad generada por la planta se distribuya entre Ucrania, Estados Unidos y Rusia en el futuro, y pidió garantías de seguridad por parte de Washington antes de aceptar concesiones territoriales, planteamiento que condiciona la negociación mediada por Estados Unidos.
Fuente: contactonoticias.com.mx
