Don Rommel
Durante el sexenio de Andrés Manuel López Obrador , la deuda del sector público federal registró un incremento significativo en términos absolutos.
De acuerdo con los Informes de Finanzas Públicas de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), el Saldo Histórico de los Requerimientos Financieros del Sector Público (SHRFSP) que es la medida más amplia de la deuda en México pasó de aproximadamente 10.5 billones de pesos en diciembre de 2018 a alrededor de 17.1 billones de pesos al cierre de 2024.
Esto representa un aumento cercano a $6.6 billones de pesos adicionales durante el sexenio.
En 2024 y 2025, 15 de los 23 estados gobernados por Morena contrataron financiamiento.
Para 2026, nueve gobiernos emanados de Morena proyectan contratar deuda pública.
Pero en Guanajuato diputados de Morena Para 2026, nueve gobiernos estatales de Morena proyectan contratar deuda pública dentro de sus paquetes económicos. Lo hacen con argumentos técnicos, hablando de infraestructura, inversión productiva y fortalecimiento financiero. La deuda, en esos casos, no es anatema: es herramienta de gobierno.
Pero en Guanajuato, los diputados locales de Morena adoptan un discurso radicalmente distinto y presentan una acción de inconstitucionalidad en la SCJN para rechazar el endeudamiento. Aquí el estado donde gobierna la oposición la deuda es “irresponsable”, “inconstitucional”, “un atentado contra el futuro”.
El contraste no es menor. Mientras sus propios gobernadores y diputados contemplan financiamiento para 2026 sin dramatismo ni cruzadas morales, en el Congreso de Guanajuato los legisladores morenistas convierten el mismo instrumento en bandera política.
Guanajuato tiene una capacidad financiera real y comprobable que respalda cualquier esquema de financiamiento responsable. Es una de las economías estatales más grandes y dinámicas del país, con un sólido sector industrial y automotriz que genera empleo formal y flujo constante de inversión. Mantiene niveles de recaudación propia superiores a muchos estados, un historial de disciplina presupuestal y un perfil crediticio estable que históricamente ha sido bien evaluado por calificadoras. La sostenibilidad de la deuda no depende únicamente del monto contratado, sino de la capacidad de pago y de la estabilidad fiscal del estado; y en esos indicadores estructurales. Incluso, trascendió un comunicado en el que alcaldes emanados de Morena manifestaron respaldo al financiamiento para proyectos municipales, lo que refuerza que el debate no es técnico, sino político, pues en territorio y con necesidades concretas, el financiamiento se reconoce como una herramienta necesaria de desarrollo.
Fuente: contactonoticias.com.mx
