Hermosillo, Sonora, conserva la memoria de uno de sus hijos que se convirtió en figura del cine nacional: Luis Aguilar, oriundo de esta ciudad y radicado en Mazatlán, comenzó su carrera cinematográfica tras ser descubierto en una reunión en la Ciudad de México.
Según la reconstrucción de su trayectoria, un productor canadiense presente en la fiesta percibió en Aguilar cualidades para la actuación y lo incorporó, sin crédito inicial, a una película donde interpretó una canción que llamó la atención del público y de la industria.
A partir de ese primer contacto fue contratado para varias producciones y encasillado en el papel de charro, un arquetipo popular que combinaba melodrama ranchero, música de mariachi y elementos de aventura y honor.
Su salto a la fama llegó con una película que le otorgó un apodo con el que fue identificado en adelante; a partir de entonces participó en más de 160 filmes y trabajó junto a figuras emblemáticas del cine mexicano.
Compartió créditos con actores como Jorge Negrete, Pedro Infante, Pedro Armendáriz y Javier Solís, y protagonizó romances en la pantalla con actrices destacadas de la época, consolidando su presencia en el star system nacional.
Además de su carrera cinematográfica, Aguilar mantuvo un gusto por la pesca y el mar, aficiones vinculadas a sus orígenes en el noroeste del país, que contrastaban con la imagen del charro que proyectó en el cine.
Su filmografía incluye títulos que marcaron al público y que alimentaron la difusión del melodrama ranchero como género popular en varias décadas.
Luis Aguilar falleció en la Ciudad de México a los 79 años, dejando una trayectoria que continúa presente en la memoria colectiva a través de las películas y canciones que protagonizó.
Fuente: contactonoticias.com.mx
