En Ucrania, el presidente informó que el número oficial de soldados muertos en el conflicto asciende a 55.000, cifra que el Gobierno considera clave para dimensionar el impacto local de la guerra. Añadió que a ese total se debe sumar «un gran número de personas» dadas por desaparecidas.
El mandatario ofreció esas declaraciones en una entrevista televisiva y subrayó que las cifras oficiales solo recogen a militares de carrera y movilizados. También señaló discrepancias con estimaciones externas sobre las pérdidas humanas.
Un informe del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales estimó previamente un rango de entre 100.000 y 140.000 soldados muertos desde el inicio del conflicto, una cifra que contrasta con el registro oficial citado por el presidente.
Sobre la amenaza exterior, afirmó que, si no se frena al presidente ruso, este podría extender la ofensiva hacia Europa, y advirtió sobre la capacidad de las fuerzas rusas para operar con drones y misiles a gran alcance.
El presidente calificó como «monstruosa» la pérdida de la independencia y se mostró convencido de que esa situación no se producirá; expresó además su esperanza de alcanzar la paz en menos de un año.
Reconoció haberse acostumbrado al miedo tras años de guerra y dijo que ha sobrevivido a varios intentos de eliminarlo, al tiempo que acusó a Moscú de utilizar el frío «como arma» para presionar en las negociaciones.
En torno a las conversaciones en Abu Dabi, denunció que Rusia busca infligir más sufrimiento para forzar lo que describió como un ultimátum, y sostuvo que los ataques contra la población civil alejan la posibilidad de un acuerdo.
Afirmó que Rusia «no ha conseguido ni una sola victoria» y que busca un respiro; advirtió que exigir la retirada de Ucrania del Donbás sería «una línea roja» para Kiev y calculó un elevado coste humano para cualquier avance ruso en el este del país.
Sobre posibles condiciones de paz, indicó que aceptar un conflicto congelado sería ya una gran concesión por parte de Ucrania y que cualquier propuesta de zona desmilitarizada debería dejar el control de la soberanía ucraniana sobre su territorio.
En relación con el liderazgo ruso, expresó que el presidente ruso solo teme a un exmandatario estadounidense y reclamó mayor atención de Estados Unidos hacia Ucrania, al tiempo que consideró que la presión internacional sobre Moscú sigue siendo insuficiente y que cualquier diálogo debe ser condicional.
Fuente: contactonoticias.com.mx
