La escalada entre Estados Unidos, Israel e Irán tiene repercusiones en la seguridad regional y puede afectar a la población y a instalaciones con presencia estadounidense en la zona.
El ministro de Exteriores iraní, Abás Araqchí, rechazó las acusaciones de que Irán fuera a atacar a Estados Unidos, formuladas por el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, quien justificó la operación militar a gran escala como un movimiento «preventivo».
Araqchí sostuvo en la red social X que Rubio admitió que Estados Unidos decidió entrar en la guerra a favor de Israel y negó que existiera una amenaza iraní contra territorio estadounidense.
El canciller iraní añadió que el «derramamiento de sangre de estadounidenses e iraníes» es responsabilidad de quienes defienden la prioridad de Israel.
Rubio afirmó que la operación lanzada el sábado contra Irán fue preventiva porque, según dijo, la República Islámica se disponía a atacar primero posiciones estadounidenses en la región.
El secretario de Estado aseguró que Washington tenía conocimiento de un ataque israelí contra Irán y de una posible respuesta iraní contra bases estadounidenses, por lo que, según él, el presidente tomó la decisión de golpear primero.
Israel y Estados Unidos lanzaron un ataque a gran escala contra Irán en el que, según informaron las partes, murió el líder supremo de la República Islámica, el ayatolá Alí Jamenei.
Teherán ha respondido con ataques aéreos contra Israel y contra países de la región que albergan bases militares estadounidenses.
El presidente Trump ha prometido que la ofensiva continuará hasta desmantelar el programa de misiles de Irán, su Marina y sus capacidades nucleares.
Fuente: contactonoticias.com.mx
