Las declaraciones del embajador iraní ante la ONU tienen repercusiones para la cobertura informativa local, al situar en la agenda pública asuntos de seguridad internacional y derechos humanos que pueden influir en la opinión y la agenda política. Ante el Consejo de Seguridad, Irán afirmó que los hechos denunciados requieren atención y respuesta internacional.
El representante iraní, Amir-Saeid Iravani, aseguró que los supuestos ataques de Estados Unidos e Israel contra territorio iraní constituyen «un crimen de guerra y un crimen contra la humanidad» por la muerte de civiles. Según su intervención, entre las víctimas habría cientos de niños.
Iravani sostuvo que las operaciones militares se habrían dirigido a zonas de grandes ciudades «donde residen millones de personas», lo que, según él, habría provocado cientos de civiles muertos y numerosos heridos. El embajador presentó estos hechos como prueba de una agresión indiscriminada contra población civil.
En su intervención también señaló un ataque contra una escuela en Minap, en la provincia de Muslim, del que dijo que causó la muerte de más de 100 niños. Estas afirmaciones fueron expuestas como parte de la denuncia presentada ante el órgano rector de la ONU.
El diplomático pidió que no se legitime ni excuse lo denunciado con narrativas de desinformación y reclamó una reacción firme de la comunidad internacional. Asimismo agradeció a China, Pakistán y Rusia por condenar los ataques que atribuye a Estados Unidos e Israel.
Iravani acusó además a otros miembros del organismo de aplicar un «doble rasero» al condenar a Irán por ejercer su derecho a la legítima defensa mientras, a su juicio, ignoran la agresión que denuncian. Sus declaraciones buscan centrar el debate en el Consejo de Seguridad sobre la responsabilidad y la protección de civiles.
Fuente: contactonoticias.com.mx
