En México, líderes del sector industrial y del transporte de carga aseguraron que el país dispone de un «colchón» fiscal a través del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) para amortiguar posibles presiones en los combustibles derivadas de la guerra en Irán.
Tras la presentación del InnovaFest, ambos sectores informaron que mantienen comunicación con la Secretaría de Hacienda y Crédito Público y que siguen de cerca la evolución de los precios internacionales de los energéticos.
El dirigente de la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (Canacar), Augusto Ramos, afirmó que el rubro está en estrecho diálogo con Hacienda para preservar ese margen del IEPS y mitigar cualquier presión sobre el diésel, que representa más del 90% del uso de combustibles fósiles en el autotransporte de carga.
Ramos recordó que el diésel no forma parte del acuerdo con empresarios gasolineros para mantener estables los precios de las gasolinas de bajo octanaje, por lo que el mecanismo fiscal resulta clave para la estabilidad del sector.
Advirtió también que sería prematuro cuantificar afectaciones mientras el conflicto en Medio Oriente sigue su curso, aunque señaló que en episodios previos el mismo mecanismo ayudó a contener el impacto cuando estalló el conflicto entre Rusia y Ucrania.
Ramos estimó que, de materializarse un efecto ahora, podría ser menor que el observado en aquella coyuntura anterior, y subrayó que la solicitud no busca nuevas medidas, sino revisar el margen existente para evitar afectaciones en el traslado de mercancías y en los costos logísticos.
Alejandro Malagón, presidente de la Confederación de Cámaras Industriales (Concamin), indicó que el gobierno federal también mantiene reuniones con Hacienda para manejar el tema del IEPS, que por ahora no ha tenido un impacto directo en los precios al consumidor, y pidió evitar especulaciones ante la volatilidad generada por declaraciones políticas en los mercados internacionales.
Fuente: contactonoticias.com.mx
