Un nuevo estudio revela que la fluctuación de peso, comúnmente conocida como el ‘efecto rebote’ o dietas yo-yo, puede tener un impacto significativo en la salud muscular de las personas. Investigadores de la Universidad de California en San Francisco han analizado resonancias magnéticas y análisis de 1,433 individuos de mediana edad, encontrando que aquellos que experimentaban cambios de peso frecuentes perdían casi cuatro veces más masa muscular en los muslos en comparación con quienes mantenían un peso constante.
Los datos indican que, en un periodo de cuatro años, los sujetos con variaciones de peso experimentaron una pérdida del 3,7% del volumen muscular, frente a solo un 1% en aquellos con peso estable. Thomas Link, profesor de Radiología y director del estudio, destaca que las fluctuaciones en el peso no solo conllevan la pérdida de grasa, sino también una degradación notable del tejido muscular, lo que puede empeorar la composición corporal sin alterar el peso total.
Un factor crucial es que al seguir una dieta hipocalórica, el cuerpo no solo elimina grasa, sino que también reduce tejido magro. Según investigaciones previas, por cada kilogramo de grasa perdido, se pierden en promedio 0,26 kg de músculo. Cuando se recupera peso tras una dieta, solo se recuperan 0,12 kg de masa muscular. Esto sugiere que, en el ciclo de perder y recuperar peso, se intercambia músculo por grasa.
A largo plazo, perder peso puede resultar en una reducción inevitable del volumen muscular. Un estudio más reciente observó que en quienes mantuvieron un peso estable, la pérdida de masa muscular fue del 5,1%, mientras que aquellos que experimentaron pérdidas drásticas vieron una disminución del 12,8%. No obstante, se encontró que el ejercicio durante una dieta ayuda a mitigar la pérdida muscular, ya que los participantes que combinaron ejercicio con restricción calórica conservaron más músculo que aquellos que solo redujeron su ingesta.
