La Arquidiócesis de México advirtió que, en el ámbito local, la cultura contemporánea marcada por la prisa y lo desechable está erosionando el significado de la palabra «amor», que corre el riesgo de reducirse a emociones pasajeras o a afinidades momentáneas. La advertencia se emitió en el contexto de las reflexiones que la Iglesia comparte con motivo de la celebración de San Valentín.
En su editorial Desde la Fe, la Arquidiócesis señaló que el uso frecuente del término puede desgastarlo y convertirlo en sinónimo de conveniencia cómoda, lejos de su sentido profundo. El texto insistió en distinguir entre un sentimiento fugaz y una decisión comprometida.
La Iglesia explicó que entiende el amor como un acto fundamentado en una decisión profunda, exigente y liberadora, y no como un impulso efímero. Subrayó que amar implica construcción, cuidado y, en ocasiones, sacrificio, y que no se sostiene únicamente en el entusiasmo inicial o en la química.
El editorial recordó la definición del entonces pontífice Benedicto XVI, que consideraba el amor cristiano como una realidad concreta que se expresa en obras, responsabilidad y compromiso. Asimismo, resaltó que la visión del papa Francisco sitúa el amor en la vida cotidiana, aprendido en la paciencia diaria, en el diálogo que no evita el conflicto y en la capacidad de perdonar y volver a empezar.
En ese marco, la Iglesia instó a sus feligreses a fortalecer vínculos y a promover relaciones profundas, calificadas como contraculturales porque requieren tiempo, silencio, escucha y constancia. La llamada apuntó a fomentar compromisos duraderos frente a modelos de relación más superficiales.
Fuente: contactonoticias.com.mx
