Un grupo de 40 voluntarios, integrantes de distintas agrupaciones ambientalistas de Guanajuato Capital, se reunió recientemente en la zona cerril cerca de la mina La Garrapata. Su objetivo fue rescatar partes de dos antiguos garambullos, árboles con cientos de años de vida, que fueron talados ilegalmente. En esta jornada, lograron recuperar 400 brazos de garambullo que habían quedado abandonados tras la deforestación, un hecho que pone en riesgo la biodiversidad local y afecta el patrimonio natural.
Los grupos participantes incluyen Río Pastita, Cañadas Vivas, y dos colectivos de senderismo, Las Tortugas y Senderos del Mictlán. Durante su primera visita al sitio, solo pudieron rescatar 50 brazos, utilizando costales para transportarlos. Esto llevó a la organización de una segunda jornada, donde invitaron a más personas a unirse al esfuerzo de conservación.
Las brigadas que se encargaron de la recuperación informaron que tienen la intención de trasladar las partes rescatadas a un nuevo hábitat, donde serán cuidados hasta su replantación en espacios adecuados como Cañadas Vivas, junto al río Pastita. Sin embargo, aún quedaron algunas partes en el sitio y no han confirmado si regresarán para continuar con el rescate.
Por otro lado, la alcaldesa de Guanajuato, Samantha Smith Gutiérrez, anunció que se está preparando una denuncia ante la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA) y la Procuraduría Ambiental y de Ordenamiento Territorial (PAOT) en respuesta a la tala. La concerniente Dirección de Medio Ambiente del Gobierno Municipal actuó rápidamente al enterarse de lo ocurrido, e indicó que se buscará aclarar la situación con los organizadores de la carrera Ultra Trail México Series, evento que coincide con la fecha de la deforestación.
Se sospecha que la tala ocurrió durante esta competencia, la cual fue organizada por Ochoa Sports y patrocinada por The North Face. Testigos, como Ernesto Guevara, quien frecuenta la zona, confirmaron que los árboles estaban en perfecto estado antes del evento y que, tras la carrera, encontraron evidencias de destrucción.
El caso ha llegado al ámbito federal, donde la diputada María Magdalena Rosales Cruz ha expresado su preocupación por la conservación de las áreas naturales de Guanajuato y ha instado a los responsables a tomar medidas para proteger la rica biodiversidad local, que incluye cactáceas centenarias.
A medida que la comunidad se une para proteger su entorno, queda un claro llamado a las autoridades locales y a los organizadores de eventos en áreas naturales, para asegurar que el patrimonio natural de Guanajuato Capital no sufra daños irreparables.
