El Festival de Día de Muertos en Guanajuato Capital, celebrado en la calle Subterránea bajo el nombre de “El Túnel de Tradición”, ha generado preocupación entre comerciantes locales. La organización, a cargo de la Presidencia Municipal, no cuenta con un contrato formal con la empresa Custom Bajío, que administra el evento. Esto plantea dudas sobre la transparencia y regulación de los cobros realizados a los participantes.
Comerciantes que participan en esta octava edición del festival han reportado pagos de entre 3,500 a 6,500 pesos por la renta de mobiliario y espacios, con algunos casos excediendo dicha cantidad. Muchos aseguraron que no recibieron el mobiliario por el que pagaron, llevando sus propias estructuras y considerando el cobro como un pago por el permiso de uso del espacio.
Denisse Michelini Ojeda, directora de Turismo del Municipio, confirmó que Custom Bajío fue contratada para unificar la imagen del festival y organizar el evento. Sin embargo, ningún ingreso de estos cobros ha sido dirigido a las arcas municipales, y la empresa determinó tanto los costos como las dimensiones de los espacios asignados a los comerciantes.
Algunos vendedores se han mostrado inconformes con las condiciones impuestas, expresando que existieron restricciones en la instalación de sus equipos y que el mobiliario proporcionado no cumpla con sus expectativas. A pesar de que Michelini argumentó que los comerciantes aceptaron las condiciones, muchos afirmaron sentirse excluidos y mal atendidos.
Asimismo, el Ayuntamiento no ha registrado oficialmente el festival como un evento propio ni ha establecido un patronato ciudadano, a pesar de compromisos anteriores. La alcaldesa Samantha Smith ha sostenido que esta circunstancia se debe a la falta de interesados en participar en la conformación del patronato.
Custom Bajío, creada en León en 2017, ha recibido contratos significativos del Gobierno estatal, lo que ha suscitado cuestionamientos sobre su relación con el evento y la llegada de recursos a la comunidad. La participación de esta empresa en un evento público como el Festival de Día de Muertos, sumada a los cobros a comerciantes, plantea interrogantes sobre la gestión de eventos culturales en Guanajuato.
