En la Plaza de las Ranas, el expresidente municipal Alejandro Navarro Saldaña organizó un evento de elotiza y baile, donde cientos de ciudadanos de diversas comunidades se dieron cita para disfrutar de esta tradición. La actividad, promovida como un evento familiar, suscitó dudas sobre su naturaleza, pues varios asistentes, en particular sus seguidores, lo aclamaron con voces de “Navarro presidente”, lo que ha generado inquietudes sobre la posible promoción política en un contexto que trasciende la simple celebración.
Desde la mañana, el Gobierno Municipal de Guanajuato, a través de la Dirección de Mantenimiento y otras dependencias, se organizó para proveer el equipamiento necesario para el evento. Los directores, incluyendo a Jorge Torres, de Desarrollo Social, y Cristina Castillo, de Atención Ciudadana, coordinaron la logística de los 5 mil elotes que se ofrecieron a los asistentes. A pesar de que Navarro negó recibir apoyo de manera indebida por parte de los funcionarios, se afirmaba que algunos habían sido convocados en calidad de obligación.
A su llegada, Navarro fue recibido con entusiasmo por parte de sus seguidores. Ante cuestionamientos de los medios, el exalcalde insistió en que no se trataba de una promoción personal, añadiendo que un evento de esta naturaleza no debería ser manchado por suspicacias. En respuesta a las críticas, invitó a denunciar cualquier irregularidad que pudiera surgir.
La cita reunió a familias de toda la ciudad quienes, además de disfrutar de los elotes, tomaron parte en un concurso de disfraces y participaron en actividades recreativas, como juegos mecánicos y música en vivo a cargo de Grupo La Loma. Sin embargo, también se reportó la presencia de puestos de venta que no contaban con los permisos adecuados, lo que planteó cuestiones sobre la regulación de eventos públicos en la ciudad.
Desde el punto de vista de la comunidad, la elotiza se convirtió en un espacio de convivencia. Un asistente del barrio ex Estación comentó que la intención principal era disfrutar de un buen rato en familia. Por su parte, la alcaldesa Samantha Smith Gutiérrez, presente en el evento, expresó que la invitación fue abierta para todos y defendió la libertad de los directores después de su horario laboral, desestimando las acusaciones de coacción.
Este evento no solo representa una tradición en la ciudad, sino también un punto de encuentro para las familias guanajuatenses y un reflejo de las complejidades de la política local.
