En Michoacán, ante el pronóstico de pocas lluvias en los próximos meses, autoridades estatales analizan la posibilidad de utilizar aeronaves para estimular precipitaciones en distintas regiones del estado.
La estrategia, aplicada en años anteriores, podría abarcar hasta 4 millones de hectáreas, casi dos terceras partes de la superficie estatal, con foco en el Bajío y la región de Tierra Caliente.
El tema se revisó en reuniones con el gobernador y la Comisión Estatal de Agua y Gestión de Cuencas, ante el riesgo de un periodo seco similar al registrado hace algunos años.
La técnica propuesta consiste en dispersar pequeñas cantidades de sales en las nubes para detonar reacciones que favorezcan la precipitación; según el secretario de Medio Ambiente, Alejandro Méndez López, el método puede incrementar la lluvia incluso en zonas sin pronóstico inicial.
Aunque la implementación aún no está confirmada para este año, las autoridades señalaron que el estado se mantiene preparado para aplicarla si las condiciones climáticas lo requieren.
Paralelamente, se alertó sobre el uso de dispositivos antigranizo por parte de algunos productores, destinados a evitar el granizo pero que pueden alterar el patrón de precipitaciones en otras zonas.
El secretario explicó que mientras algunos agricultores buscan estimular la lluvia, otros intentan impedirla, situación que ha generado denuncias e inconformidades entre productores, sobre todo en periodos de sequía.
Durante la sequía previa, los agricultores de temporal resultaron entre los más afectados; se reportó la pérdida de alrededor de 72 mil hectáreas de maíz y otros granos básicos.
Por ello, las autoridades reiteraron el llamado a no utilizar prácticas que alteren artificialmente el régimen de lluvias y a buscar alternativas para proteger los cultivos sin afectar a otros productores.
Fuente: contactonoticias.com.mx
