La decisión afecta directamente a la base militar en Texas donde se ubica Camp East Montana y a las comunidades locales próximas, ya que el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) informó a su personal que terminará el contrato con la empresa privada que administra el centro.
Camp East Montana es actualmente el mayor centro de detención para migrantes en el país y funciona como un megacentro compuesto por carpas con capacidad para alrededor de 5.000 personas, según documentos internos y reportes de prensa.
En la comunicación interna se anuncia la finalización del contrato con el operador privado, medida que llega en medio de críticas sostenidas de organizaciones de derechos humanos sobre las condiciones del lugar.
Desde que empezó a operar se han registrado brotes de covid-19, sarampión y tuberculosis en el centro, lo que ha elevado las demandas de clausura y mejoras sanitarias por parte de organizaciones civiles.
También se han reportado muertes entre la población detenida: una por suicidio, otra por falla renal y un tercer caso catalogado como homicidio tras un enfrentamiento con el personal del centro, según versiones oficiales y filtraciones.
Las detenciones de migrantes han alcanzado niveles récord bajo la administración vigente, con cifras que superaron los 70.000 detenidos en un mes, de acuerdo con datos filtrados a medios, y el año anterior fue uno de los más mortíferos en al menos dos décadas para personas bajo custodia del ICE, con más de 30 fallecidos.
Fuente: contactonoticias.com.mx
