La tragedia en un bar de Crans-Montana tiene impacto directo en la comunidad local: un incendio durante una celebración de Año Nuevo dejó 40 fallecidos y 116 heridos, muchos de ellos graves, y ha movilizado a autoridades y familias en la región alpina. Las funeridades y la investigación judicial marcan la agenda pública y de seguridad en el cantón de Valais.
Los fiscales suizos solicitaron la detención preventiva de uno de los gerentes del establecimiento por riesgo de fuga; su esposa y cogerente quedó libre bajo supervisión judicial. Un registro comercial identifica a la pareja como propietaria del bar «Le Constellation».
La fiscalía del cantón abrió una investigación penal contra los propietarios por sospecha de homicidio involuntario, lesiones corporales involuntarias y de provocar un incendio de forma involuntaria. Medios locales y autoridades informaron que uno de los propietarios permanece bajo custodia a la espera de la decisión judicial.
Investigadores señalan que bengalas encendidas sobre botellas de champaña podrían haber prendido el fuego al acercarse al techo. Se indaga además si el material de insonorización del techo cumplía las normas y si estaba autorizado el uso de pirotecnia en el local; no se registran inspecciones de seguridad contra incendios desde 2019.
La identificación de las víctimas se ha visto dificultada por la gravedad de las quemaduras, por lo que las autoridades han solicitado muestras de ADN a familiares. La policía indicó que muchas de las víctimas eran adolescentes o jóvenes de entre 20 y 25 años.
Un servicio conmemorativo nacional incluyó un minuto de silencio y el repique de campanas en todo el país; en diversas localidades se encendieron velas y se dejaron flores en recuerdo de las víctimas, y la ceremonia se transmitió por la televisión pública. El presidente suizo afirmó que el país está consternado y que acompaña a los heridos en su proceso de recuperación.
Cinco de los seis fallecidos italianos fueron sometidos a autopsia y sus cuerpos fueron repatriados a las fiscalías de Milán, Bolonia y Génova. La primera ministra italiana exigió que se identifiquen y procesen a los responsables y anunció la cooperación de la Fiscalía General italiana, al tiempo que la fiscalía de Roma abrió una investigación independiente.
La fiscalía de París también abrió una indagatoria para asistir a las autoridades suizas y facilitar la comunicación con las familias de las víctimas francesas: nueve ciudadanos franceses murieron —el menor tenía 14 años— y otros 23 resultaron heridos. Las investigaciones continúan para esclarecer responsabilidades y las condiciones de seguridad del local.
Fuente: contactonoticias.com.mx
