En México, la presidenta Claudia Sheinbaum negó que los consulados de México en Estados Unidos realicen actividades destinadas a intervenir en la política interna de ese país.
Sus declaraciones se produjeron después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, promocionara un libro que sostiene que el gobierno mexicano y el partido gobernante están usando la migración como «arma» política.
Sheinbaum calificó esa acusación como «absolutamente falsa» y subrayó que la labor de los consulados está determinada por las leyes internacionales; «lo que hacen nuestros consulados esencialmente es la protección de los mexicanos en Estados Unidos», dijo.
La Cancillería emitió un comunicado rechazando las acusaciones, y la mandataria insistió en que México cumple con el principio constitucional de no intervención: «nosotros somos muy respetuosos», afirmó.
Añadió que el autor del libro «no tiene nada que ver» con la administración de Trump y que sostuvo una llamada «cordial y productiva» con el mandatario estadounidense para tratar asuntos comerciales.
Sheinbaum precisó que en ese diálogo no se abordó la polémica sobre el papel de los consulados mexicanos en Estados Unidos.
El libro señala a la extensa red de más de 50 consulados mexicanos en Estados Unidos como un supuesto instrumento para influir en la sociedad y la política estadounidense, una tesis que el gobierno mexicano ha negado.
Fuente: contactonoticias.com.mx
