Más de 8.6 millones de mexicanos buscan pareja a través de aplicaciones móviles, un fenómeno que muestra la expansión digital de las relaciones personales en el país y aumenta la exposición a fraudes y suplantaciones. El uso masivo de estas plataformas tiene impacto directo en la vida cotidiana de usuarios en distintas regiones del país.
Un estudio de la consultora The Competitive Intelligence Unit (CIU) indica que el 22.3% de quienes han utilizado estas aplicaciones están hoy en búsqueda de pareja mediante una app, cifra que equivale a 8.6 millones de usuarios activos. El informe recoge además un incremento en la frecuencia de uso, que subió a 2.7 veces por semana desde 2.4 el año previo.
El 95.2% de los internautas reconoce conocer estas aplicaciones, y el 37.1% admite haber descargado alguna en algún momento, lo que representa 38.7 millones de personas. Entre las plataformas más reconocidas figuran Tinder (87.4%), Bumble (62.8%) y Facebook Parejas (47.3%), y casi la mitad de los usuarios declara usar más de una aplicación para aumentar sus oportunidades.
Siete de cada diez personas que usan estas plataformas aseguran haber tenido al menos una cita con alguien conocido a través de ellas, y el 23.6% reporta encuentros con frecuencia semanal. Los resultados de esas interacciones varían: relaciones casuales (42.7%), dejar de comunicarse (37.3%), amistades (34.7%) y relaciones formales (33.3%).
Casos de éxito conviven con riesgos. Mariana Sánchez relató que conoció a su actual esposo mediante una aplicación; mantienen más de cinco años de matrimonio y tienen un hijo de tres años. Pero el estudio también documenta la irrupción de la inteligencia artificial en estas dinámicas: el 2.9% afirma usar herramientas para mejorar conversaciones o su perfil, y el 31.1% reconoce funciones integradas como selección de mejores fotos, impulso de coincidencias o detección de perfiles falsos.
Especialistas advierten que la IA facilita la creación de identidades sintéticas capaces de sostener conversaciones, clonar audios y simular videollamadas, lo que complica la verificación de identidades. La directora ejecutiva de Aegis Security Consulting señaló que en estos escenarios la verificación visual o auditiva deja de ser garantía y recomendó elevar los estándares de validación digital y promover educación sobre riesgos.
Un caso ilustrativo es el de Martha, quien siendo adolescente creyó conversar durante meses con quien decía ser un actor famoso; las videollamadas y mensajes parecían confirmar la identidad hasta que la intervención familiar impidió un encuentro que podría haber derivado en un delito. Entre quienes no usan estas aplicaciones, las principales razones declaradas son la inseguridad (41.9%), la falta de interés (39.3%) y la preferencia por mantener las relaciones fuera del entorno digital (33.3%).
Fuente: contactonoticias.com.mx
