Para la población local y la seguridad regional, la escalada entre Estados Unidos, Israel e Irán representa un riesgo directo de aumento de violencia y de efectos humanitarios inmediatos en civiles y comunidades cercanas a la zona de conflicto.
El alto comisionado de la ONU para los derechos humanos condenó los ataques perpetrados por Estados Unidos e Israel en territorio iraní y mostró también rechazo por las represalias de Irán, subrayando que en los conflictos armados los civiles son los que más sufren.
«Las bombas y los misiles no son la manera de resolver las diferencias», afirmó en un mensaje en redes sociales, advirtiendo que esos ataques provocan muerte, destrucción y sufrimiento humano.
Hizo un llamado a la contención para evitar mayores daños a la población y urgió a todas las partes a reducir la escalada y volver a la mesa de negociación como única vía para una solución duradera.
El responsable de derechos humanos advirtió del riesgo de un conflicto más amplio que podría generar más muertes civiles y destrucción a gran escala, no solo en Irán sino en toda la región de Oriente Medio.
Recordó que el derecho internacional sitúa la protección de los civiles como prioridad en los conflictos armados y que la violación de estas normas debe acarrear rendición de cuentas para los responsables.
Estados Unidos e Israel lanzaron una serie de ataques contra Irán tras una escalada relacionada con el desacuerdo sobre el programa nuclear iraní, situación que mantiene alta la tensión regional y preocupa a organismos internacionales.
Fuente: contactonoticias.com.mx
