Al menos 17 personas, entre ellas 11 niños, murieron y cinco resultaron heridas en bombardeos lanzados desde Pakistán en el distrito de Behsood, en la provincia de Nangarhar, en el este de Afganistán, según autoridades talibanes.
Los ataques alcanzaron zonas residenciales y provocaron daños en varias viviendas y en una madrasa; las labores de búsqueda y rescate se complican por la falta de equipos pesados para remover escombros.
Pakistán confirmó que llevó a cabo operaciones en la región fronteriza y dijo que se trató de una respuesta a una reciente ola de atentados suicidas registrada en su territorio.
El Ministerio de Información paquistaní afirmó que, basándose en inteligencia, atacó de forma selectiva siete campamentos y escondites atribuibles a talibanes paquistaníes y al Estado Islámico de Jorasán, sin precisar la localización ni ofrecer un balance de víctimas.
El Ministerio de Defensa afgano denunció la vulneración de la soberanía nacional y advirtió que responderá «de forma adecuada y calculada».
Pakistán insiste en que sus operaciones van dirigidas contra el Tehrik-i-Taliban Pakistan y otros insurgentes a los que acusa de hallar refugio en Afganistán, una acusación que Kabul niega; ambos países ya intercambiaron ataques transfronterizos en meses anteriores que dejaron decenas de muertos.
El episodio se produce en un contexto de repunte de la violencia insurgente en provincias paquistaníes como Khyber Pakhtunkhwa y Baluchistán, donde operan facciones vinculadas al TTP y otros grupos armados.
Fuente: contactonoticias.com.mx
