La policía continúa registrando Royal Lodge, la antigua residencia del príncipe Andrés en el parque de Windsor, en una operación que mantiene la atención de las autoridades locales del Valle del Támesis y genera presencia de vehículos sin distintivos en los accesos.
El arresto previo del miembro de la familia real, retenido durante varias horas bajo sospecha de conducta indebida en el ejercicio de un cargo público vinculada a su relación con Jeffrey Epstein, culminó con su puesta en libertad, si bien sigue bajo investigación sin haber sido imputado ni exonerado.
Mountbatten-Windsor regresó a la zona de Sandringham, donde permanece mientras espera la finalización de su nueva vivienda en Marsh Farm; la policía ya dio por concluido el registro en Wood Farm, la casa donde residía temporalmente.
Las autoridades prosiguen los registros en Royal Lodge, la antigua vivienda de 30 habitaciones donde vivió durante décadas, y se han observado camionetas sin identificación entrando y saliendo de los terrenos.
La detención se relaciona con la presunta transmisión de información comercial confidencial a Epstein cuando el príncipe actuaba como enviado comercial del Reino Unido; documentos hechos públicos por autoridades estadounidenses parecen mostrar el reenvío de informes de visitas oficiales y un informe sobre oportunidades de inversión en la provincia afgana de Helmand.
Paralelamente, la policía del Valle del Támesis revisa una denuncia de una mujer que declaró haber sido víctima de trata y llevada al Reino Unido por Epstein para mantener un encuentro sexual con Andrés, si bien la detención reciente no estuvo vinculada a esa denuncia.
Otras fuerzas policiales en el país desarrollan pesquisas sobre los vínculos de Epstein con el Reino Unido, incluyendo el análisis de registros de vuelos en distintos aeropuertos.
El príncipe ha negado de forma constante haber cometido irregularidades en su relación con Epstein, pero no se ha pronunciado sobre las nuevas imputaciones surgidas tras la publicación de los llamados archivos de Epstein.
La policía entró en los terrenos de su propiedad para detenerlo y lo trasladó a una comisaría cercana para ser interrogado; no se ha hecho público el contenido de su declaración, que pudo haber sido de silencio o de no contestar.
Expertos legales advierten que la figura de «mala conducta en el ejercicio de un cargo público» resulta difícil de probar y requiere primero determinar si la persona encaja en la definición de funcionario público aplicable en cada caso.
La Fiscalía de la Corona será la encargada de decidir sobre una eventual imputación, aplicando el procedimiento de dos fases que valora si existe una probabilidad real de condena y si la acción es de interés público.
La detención del hermano del rey constituye un hecho inusual en la monarquía británica y plantea una de las crisis más serias para la Casa de Windsor en décadas; mientras la institución sigue con su agenda, las investigaciones abiertas auguran un proceso prolongado y plantean interrogantes públicos.
Las acusaciones investigadas en esta causa son independientes de las formuladas por Virginia Giuffre, quien denunció haber sido llevada al Reino Unido para mantener relaciones sexuales con el entonces príncipe cuando era menor; tras su muerte, familiares expresaron alivio por el avance de las pesquisas, junto a la tristeza por no poder compartir esa sensación con ella.
Fuente: contactonoticias.com.mx
