La invitación a Italia como país observador a la Junta de Paz creada por el presidente de Estados Unidos tiene impacto directo sobre la política exterior romana y sus límites constitucionales. La primera ministra confirmó la oferta y la valoró como una solución práctica ante la imposibilidad de una adhesión plena.
Meloni explicó que la condición de observador evita el choque con normas constitucionales que, a su juicio, impiden la plena pertenencia a ese órgano. Dijo que la aceptación sería positiva, aunque el nivel de la representación aún está por decidirse.
La mandataria hizo estas declaraciones en Adís Abeba, donde participó en la cumbre Italia-África, y señaló que la invitación llegó de forma reciente. Subrayó la necesidad de evaluar con calma la fórmula de participación.
Asimismo, defendió la conveniencia de mantener un papel activo de Roma en Medio Oriente y reclamó, por ese motivo, también una presencia europea en los procesos de estabilización. Recordó los esfuerzos diplomáticos italianos en la región como argumento para la implicación.
Meloni prevé además que otras delegaciones de la Unión Europea acudirán a la cita en Washington, con especial interés de los países mediterráneos del flanco este. Añadió que, previamente, había solicitado más tiempo para estudiar cómo involucrarse dada la cuestión de compatibilidad constitucional.
Fuente: contactonoticias.com.mx
